(Gràcies, Sr1. per descobrir-me aquest animal de la música anomenat Joe Henry: http://www.youtube.com/watch?v=Fmj7xIhwJrI )

Oscuréceme mientras se enciende la luz. Alimenta mis sentidos con el deseo del escalofrío antes de que nos abramos ambos con el sexo. Háblame, aún sabiendo que no escucho.

Suena Joe Henry. Con él determino mi necesidad de ti, entre las tinieblas de la habitación más iluminada de mi cama. Debajo de aquellas sábanas que jamás vieron pasión nos encontraremos, si a este juego queremos abandonarnos. Cuidado con el cigarrillo, podemos quemarnos la piel. ¿O dejamos que arda la cama con los dos riendo dentro?

Disculpa si sigo sin escucharte.

Apaga la luz de mis ojos con un beso de tres a cinco. Permíteme que me encuentre contigo a las puertas de los agujeros minúsculos que pueblan tu piel. Agótame, mis reservas están llenas.

Deja de hablar ahora, que al fin puedo escucharte.

Y vete, ya ha terminado nuestro tiempo. Ya no sirve intentar pretender desearse cuando no hay mas deseo. Se ha secado sobre las sábanas.

Vete. Pero vuelve cuando quieras. Pero no hables.

Y no avises.

De noche hablan los cuerpos. Dejemos que hablen los cuerpos.

De otro modo, no nos escucharemos.