Cinema a recuperar


Quisiera añadir al ranking de películas del 2011 tres joyas que por diferentes motivos no mencioné abiertamente en los anteriores artículos del blog. Evitaré darles un número para no tener que modificar lo que ya está escrito, y por lo tanto que cada cual las sitúe en el lugar que crea que se merecen.

 

L’Illusionniste

 

Película de animación basada en un guion del mismísimo Jacques Tati que al parecer había escrito para su propia hija, y que por diferentes causas nunca pudo llegar a rodar. Realizada por los responsables (sobre todo Sylvain Chomet) de otra maravilla llamada Les Triplettes de Belleville la película se erige como un verdadero homenaje al genial actor y director francés, a sus gestos, a su mirada y ante todo a su capacidad para arrancar al mismo tiempo la risa y la emoción al espectador más frío y exigente. Su historia, la de un mago en declive que recorre el mundo tratando de ganarse la vida con  un espectáculo anacrónico para los tiempos en los que discurren los acontecimientos, y su relación con una joven soñadora y las gentes de una variopinta región escocesa se usa aquí como excusa para resucitar al verdadero mago -del cine- que fue el creador de obras como Mon Oncle o Play Time. Bendecida por la propia familia de Tati, que inicialmente no veía con demasiado buenos ojos el proyecto, la obra despierta la ternura y la complicidad del espectador en un casi constante silencio, del mismo modo que lo conseguía el propio Tati con sus películas con actores reales. Artesanal en su (re)creación e ingenua pero certera en su intención, este film logró emocionarme como el que más en este 2011 por su amplio repertorio de momentos mágicos y enternecedores sin nunca jamás caer ni en la vulgaridad ni en el sentimentalismo barato. Perdérsela es una auténtico crimen, igual que pensar que por ser una cinta animada tiene menos valor que cualquier otra. La orfebrería y la arquitectura manual se imponen en la sorpresa más preciosa de la temporada, y planta cara a la mejor de las películas de Pixar. Contempladla, disfrutadla… y ya diréis.

 

 

Animal Kingdom

(no mencionada en los anteriores posts porque creía que era del 2010 y porque no la vi en el cine)

 

 



 

 

 

 

 

Animal Kingdom es una bala disparada al estómago de la incomodidad, y constituye un retrato terrible y despiadado de una familia (des)estructurada en torno al crimen y a la influencia de varios de sus miembros. Las bestias salavajes que campan por el relato de sus acciones, devoradoras de cualquier indicio de humanidad que ponga en peligro los mandamientos que rigen su código de conducta, entran en crisis por la participación en sus acciones de un elemento interno que desvaloriza y debilita el poder adquirido con los años por la manada y sus dos líderes: una madre de una maldad casi hipnótica que solo puede actuar desde un mal que ya no controla  y uno de sus hijos, el más terrible criminal que ya actúa como cabeza de familia. Ambos personajes completan una de las parejas más inquietantes y enloquecidas vistas este año siempre desde la contención y la sobriedad del trabajo de los actores que les insuflan vida. En el desarrollo de los acontecimientos, ambos personajes se esmerarán para mantener el equlibrio de una situación ya desequilibrada que pondrá en jaque toda la arquitectura de semejante tela de araña de la maldad creada por todos durante años y años desde la podredumbre y la insalubridad más perversa. El enfrentamiento entre ellos y aquel elemento -distorsionador- y la capacidad del director de la cinta se unen para transmitirnos el mal rollo más enfermizo y desesperanzador que uno se pueda imaginar. Sin grandes aspavientos, ni necesitada de un ritmo frenético o de una exageración en las interpretaciones, Animal Kingdom se consagra y eleva a su responsable, el australiano David Michôd a los altares del cine con una película que no se olvida fácilmente. Tremenda, dura y poco recomendable si se quiere disfrutar de una velada agradable, a no ser que seas un devorador de cine sin concesiones. Salida de las entrañas del resentimiento y de lo retorcido de sus personajes, debe verse más de una vez para apreciar todos los matices que encierra. Quizás la película que más duro me ha impactado en todo el año.

 

 

A separation (Nader & Simin)

(no mencionada porque no la había visto aún)

 

 

 

 

 

 

 

 

Una maravillosa experiencia cinematográfica no tiene porque estar separada de una satisfactoria transmisión de valores o ideas, del mismo modo que ese hecho no tiene porque dar como resultado una obra moralista o maniqueísta. Es el caso de la película de Asghar Farhadi, A separation, que logra esa comunicación y además da un golpe sobre la mesa ante los prejuicios que pueden llevar al público a no ir al cine por tratarse de una película alejada inicialmente de nuestra experiencia cinematográfica por su lugar de origen. La ganadora del oso de oro a la mejor película  y de los osos de plata a las interpretaciones masculina y femenina de la Berlinale del 2011 construye a través de un relato cinematográfico narrado de la forma más clásica un artefacto demoledor que patea inmisericorde todos los preceptos de la cultura, la religión musulmana y sus preceptos contradictorios, el conservadurismo, la intolerancia y  la división de clases iraníes pero nunca tan solo desde la condena, sino desde la reflexión. La incapacidad para poder escapar al blanco o negro -sin matices- de las acciones de los personajes durante la película exaspera al espectador que se pregunta por qué no pueden detenerse los acontecimientos y sus protagonistas para reflexionar sobre lo acontecido y buscar la solución más tácita y racional. El miedo, el terror a la equivocación y al castigo moral y divino es aquí uno de los elementos que determina las acciones de los personajes, que hacen equilibrios para tratar de actuar desde su  lógica y a la vez de no escapar a una normativa que impera en cada una de sus vidas, en cada una de sus decisiones.  A separation describe lo que ocurre cuando unos y otros, seres humanos con sus conflictos y problemas, tratan de (sobre)vivir enmedio de una serie de condicionantes que aquí se llaman de un modo pero que en cualquier otro lugar se llamarían de otro, y cómo ese intento se torna una pesadilla cuando se produce una situación inesperada que pone en peligro todo lo que se es y se ha logrado, sea mucho o poco. Y ese es otro de los grandes aciertos de su guión: que no hay buenos ni malos, ni nadie ni nada a quien culpar más que a los seres humanos y sus contradicciones. La película trata además temas sociales y se convierte en un arma de doble filo que analiza por un lado las contradicciones de un sistema de vida y de funcionamiento social y estamental y por otro muestra una realidad que a veces parece “tapada” por una cortina de humo de acontecimientos más superficiales pero más llamativos a nuestros ojos occidentales. Es una cinta que habla de Irán y desde Irán y que cobra sentido en ese espacio concreto, pero sería un error creer que tan solo es una historia que trata de mirar de forma crítica ese mismo espacio, porque en el fondo, la mirada es hacia el ser humano y sus contradicciones, y de eso sabemos todos bastante estemos donde estemos y vivamos en el lugar que vivamos. Un acierto total que me recordó a otra cinta de hace unos años, 4 meses, 3 semanas y 2 días (ver aquí artículo completo https://xfar.wordpress.com/2008/03/17/4-meses-tres-semanas-y-dos-dias-l%e2%80%99asfixia-de-la-narrativa-de-la-calma/), por lo que de ambas uno se lleva a casa: una sesión de cine magnífica y una reflexión en forma narrativa de una realidad muy diferente a la nuestra.

Anuncis

Ya instalado en el nuevo año y tras un par de ágapes orgiásticos y sodomorrianos me encuentro con la necesidad de ampliar -y explicar- un poco más mi lista de películas favoritas del año 2011. No preguntéis por qué, nuestra tradición histórica nos tiene tan embadurnados de culpa que supongo que incluso con algo tan subjetivo me siento en el -estúpido- deber de dar explicaciones de mis preferencias cinematográficas, siempre personales y para nada de valor absoluto. Sea como sea, trataré en las próximas líneas de vaciar mi recuerdo en este artículo que espero me ayude también a ordenar mis ideas en relación a esto del cine, que me tiene tan y tan fascinado.

19. El hombre de al lado

Película argentina de bajo presupuesto de inquietante y metafórica trama, que cumple con creces las  pretensiones expuestas en su guion. Un gafapástico arquitecto y su mundo aburguesado chocan con un rudo y anárquico vecino que poco a poco romperá el absurdo equilibrio conseguido por el primero a lo largo de una superficial y ya ataráxica existencia. Una mirada muy simbólica a un infierno del aburimiento y la hipocresía interpretada y dirigida con pulso firme y mucha maestría.

(artículo conpleto en: https://xfar.wordpress.com/2011/08/30/el-hombre-de-al-lado-nadie-esta-a-salvo/ )

18. The Woman

Lucky McKee (@LuckyMcKee) destroza el retrato feliz de familia americana con una historia polémica y extremadamente peligrosa en su exposición y contenido. Una mujer salvaje que campa por los bosques se convierte en la presa de un padre de familia que trata de civilizarla para mayor gloria de Dios y su entorno, de la forma que sea siempre que la convierta en un elemento de carácter doméstico y que se atenga a sus normas establecidas. Bajo esta primera capa externa se encuentra una lectura ácida y corrosiva a medio camino entre Solondtz y Haneke, con tantos detractores como seguidores en su pase en Sitges 2011. Interesante, polémica, violenta y para muchos estúpida y repulsiva. Para mí, muy interesante cuanto menos.

17. Another Earth

Una joven trata de encontrar una segunda oportunidad en una historia de redención personal con un motivo sci-fi de metáfora y simbolismo más que evidentes. En una segunda Tierra donde nuestro reflejo podría concedernos una vía de escape alternativa a nuestro recorrido vital y a nuestros errores se instala la esperanza de unos personajes perdidos en un existencialismo pesimista provocado por una vida menos que satisfactoria y cargada de dolor y sufrimiento. Cine indie de qualité que cumple y colma con creces todo aquello que puede esperarse del cine de bajo presupuesto y del entusiasmo de un director que presenta su primera historia de ficción narrativa.Hermosa, triste, melancólica y catártica.

(artículo completo en https://xfar.wordpress.com/2011/10/21/another-earth/ )

16. No Tengas Miedo

Montxo Armendáriz (@montxoarmendari) se pone su peto de director más comprometido y traza una historia de complejísima narración con una habilidad y cuidado que sorprende y gratifica a partes iguales. La historia de una joven que sufre abusos por parte de un miembro de su familia y todo su periplo vital, cargado de sufrimiento, miedo y reinserción ya no solo social sino también vital te enfrenta a un tema que en ningún momento le estalla a su realizador en la cara; al contrario, su mimo en la dirección de actores, la preproducción (y postproducción) de la película y la narración de la historia la elevan a una categoría de cinta de las que debe verse, ya no solo desde un punto de vista puramente artístico y cinematográfico -que también-. Un regalo para todos aquellos que se acerquen a ella y un motivo para abrir los ojos ante una áspera realidad que está más presente de lo que pensamos en nuestra vida diaria. No tengáis miedo, y acercaos a ella.

15. I Saw The Devil

Que el cine asiático es capaz de agitar todas nuestras referencias inmediatas en relación al séptimo arte ya lo he ido comprobando con muchas películas intertesantes desde hace ya algunos años. Y quizás sin ser más redonda que Memories Of a Murder u Old Boy, I Saw The Devil es una película que te golpea los sentidos con una fuerza que se escapa de lo puramente formal, por mucho que algunos digan lo contrario. La presentación de la violencia -seca, sin ningún tipo de concesión-, una violencia para nada lúdica y que te daña hasta resultarte en ocasiones insoportable se une a la narración de unos acontecimientos realizada bajo una mirada y un ritmo diferentes, casi extraños para el espectador que no esté acostumbrado a la mirada de esta nueva ornada de directores orientales. La caza entre gato y ratón cruel y despiadada que no te deja respirar, realizada bajo esa -para algunos- “nueva mirada” se combinan para parir este acercamiento al muchas veces atractivo abismo de la locura, la venganza, el instinto salvaje y la obsesión. Maravillosamente terrible.

14. Mientras Duermes

Que Jaume Balagueró (@jbalaguero) es un buen director de cine de género no lo dudaba ya nadie. Pero que fuera capaz de acercar ese género a un público más amplio y dignificarlo como se merece ya era algo que no estaba tan claro. Y con Mientras duermes, el realizador catalán no solo lo consigue, sino que se sitúa en una posición peligrosa por lo que a partir de ahora va a esperarse de él y sus nuevas piezas audiovisuales. En su nueva película Balagueró abandona fantasmas, infectados y sectas para adentrarse en la realidad de un enfermo psicópata misátropo plagado de frustraciones interpretado por un pluscuamperfecto Lluis Tosar, que curiosamente se encarga de la seguridad y el funcionamiento de todo un edificio. La tensión aquí no es explosiva y Balagueró nos conduce por uan historia espeluznante en una narración de tensión creciente que es la perfecta mostración de la perversidad más absoluta. Junto a Alberto Marini (@Alberto_Marini), responsable del guion y de una novela de reciente aparición basada en la historia, Balagueró, y Tosar construyen este monumento a lo retorcido de la mente humana. Brutal y Hitchcokiana.

13. The Yelow Sea 

Viendo esta película en el pasado Festival de cine fantástico de Sitges pensé que los americanos tenían un problema. Y muy gordo. Y es que si esto es un blockbuster a la coreana -como he oído por ahí- el listón está ahora tan alto que veremos cómo y quién es el guapo que se atreve a superarlo. The Yelow Sea es la película de acción más potente que un servidor ha visto en un cine (a falta de visionar la explosiva The Raid, de la que dicen traspasa todo lo imaginable), y su impronta ha quedado grabada a fuego en mi retina hasta el punto que espero que se estrene para poder repetir y comprobar si tal locura de dirección frenética lo es tanto o yo aquel  día estaba un poco flojeras y exageré su no pocas virtudes. Sea como sea, mi recuerdo es lo más parecido a una bofetada que me han dado en un cine últimamente en cuanto a ritmo y acción desenfrenada se refiere. No os la perdáis, pero sobre todo -y si finalmente puede ser- no os la perdáis en pantalla grande. Una auténtica bomba de relojería.

12. Attack The Block

El cachondeo de una pandilla basura gangsta te agarra de la mano y te sube a su montaña rusa particular en sus peleas con alienígenas con dientes color verde fosforito. Un casting de 10 se impone en una propuesta sumamente entretenida que llega donde otras entonan el quiero y no puedo. Divertidisma quintaesencia de la tontería sin más maldad que la búsqueda del entretenimiento que funciona de principio a fin. No puede verse doblada y mejor disfrutarla en compañía: el compadreo en su visionado potencia aún más sus aciertos. Incomensurable.

(articulo completo en: https://xfar.wordpress.com/2011/10/10/attack-the-block-%c2%bfsuper-8-millas/ )

11. Secuestrados

Los 12 planos secuencia que componen esta maravilla de la tensión creciente creada por Miguel Ángel Vivas (@mangelvivas) nos golpean sin piedad en una ficción de intromisión a la privacidad desde la narrativa de ficción tan bien realizada que parece mentira que no haya tenido más repercusión a todos los niveles. Y es que este realizador  pone en jaque a todo aquel espectador que se atreva a acercarse a lo que plantea su historia, sea cual sea su experiencia previa en el visionado de películas de género. Durante su pase en Sitges se escuchaba a los espectadores retorcerse en sus butacas y la incomodidad y el mal rollo que logró transmitir pocas veces he podido vivirlo en este Festival como lo viví durante los casi 90 minutos de in crescendo casi insoportable que dura el film (y hace 20 años que campo por ese bendito pueblo del Garraf en esas fechas). Poderosa, terrible y de difícil digestión, se alza gracias a un talento descomunal en la preproducción de un rompecabezas de la realización que a priori resulta ya una locura. Imprescindible para cualquier amante del cine de género. Vedla. Ya.

10. Diamond Flash

Diamond Flash trailer from Psicosoda Films on Vimeo.

Clásico inmediato de visionado difícil por su inexistente -que yo sepa- distribución cinematográfica. Busquen, comparen y si ven un artefacto mejor diseñado con menos dinero me avisan. Un Carlos Vermut (@CarlosVermut) que hace su entrada triunfal con una historia a varias bandas de una valentía como pocas veces he visto en pantalla grande. Extraña, bizarra, mágica y llena de referencias a un mundo cultural más escondido que expuesto, pide a gritos una oportunidad que la lleve al lugar que se merece. El tiempo la pondrá en su sitio, porque su acierto es toda ella, su existencia. Enorme.

(sigue en próximo post)

 

P H E N O M E N A

Ja està, s’ha acabat. Després de moltes sessions, cues, alegries, tristeses, passions, somriures, enrabiades, angúnies… tot barrejat. Ja s’ha acabat.

I un cop més, les meves vacances -reals- s’han anat i m’han deixat orfa d’emocions un cop més a les portes d’uns dies que s’intueixen freds, complicats. Provaré de pensar en el proper octubre -que ara sembla llunyà i decidit a fer-me-les passar putes-… encara que sé que les coses que acaben només deixen viva la nostàlgia, com els personatges de l’excelent Herois es van encarregar ahir de explicar-me de la manera més directe…

Tinc ganes d’explicar com han anat les coses durant aquests dies a la ciutat més maca del món, d’explicar les emocions que he anat sentint amb les pel.lícules que he pogut veure, experimentar… sentir, en alguns casos; però no sé si aquestes ganes acabaran un cop passin els dies. Aixi, començo quelcom que potser acaba d’aquí a dues hores… o potser d’aquí a uns anys.

Mai se sap. Aquest bloc és una mena de lluita i contradicció continua. I em sembla que sempre serà així. Ves a saber: potser és la única manera que tinc d’afrontar tot allò que em fa anar més enllà de la rutina de cada dia…

Deixo a continuació els títols de tot allò vist des del 7 fins al 17 d’octubre. Ara manca saber si en tindré ganes de fer més comentaris. Els dies ho diran.

Ara estic massa ferit pel final de la ilusió.

Catfish. Los ojos de Julia. Confessions. Rubber.  A woman, a gun and a noodle shop. Agnosia. The shining. Legend of the fist. Notre Jour Viendra. Carne de neón. The Last Exorcism. Secuestrados. Fase 7. The Ward. La casa muda. Dream home. Vanishing on 7th street. Insidious. 14 days with Victor. The new daughter. Outrage. Amphibious 3D. I want to be a soldier. We are the nights. The perfect host. Monsters. Uncle Boonmee Who can Recall his past lives. Let me in. A Serbian film.  Herois. The Housemaid. Mother’s day. I saw the devil.

(escrit per ser publicat el passat dissabte dia 11)

 

Avui no vinc sol a Sitges. Finalment, i després de molts anys de veure com jo marxava sol amb el tren al voltant de l’octubre per veure un seguit demesurat de pel.lícules, dos dels meus amics s’han decidit a acompayanar-me i veure amb els seus propis ulls què coi és això del Festival. Encara que això era l’excusa, perquè el que ens venia de gust a tots tres era trobar-nos i passar unes bones estones dinant, sopant o al cinema. Però tots tres junts i rient-nos de tot i tothom, inclosos nosaltres mateixos.

I ha estat realment agradable. Amb ells el Festival lluia més perquè ja sabeu el què diuen: tot existeix en el moment en que algú més t’acompanya i les coses només es carreguen de sentit quan algú més participa de les teves vivències. I és molt cert. I si aquest algú són dues de les persones que més t’aprecies, doncs el resultat és una experiència el doble de maca i satisfactòria del que normalment ja és.

El que no sé és com haurà estat per a ells. Em consta que s’ho han passat de conya i han rigut molt, però la qüestió cinematogràfica no ha estat la més encertada, en el seu cas. I això que els cabronassos han vist la que es diu serà la gran triomfadora del Festival, la sueca Let the right one in. Una història preciosa entre un nen que no troba el seu lloc i una nena vampiressa que li fa la vida més fàcil i agradable. Una posada al dia i una nova perspectiva del tema del vampirisme al cinema, i una bufada d’aire nou a tots aquells que de vegades creiem que determinats temes poden estar morts i enterrats. El problema, però, pels meus amics Jose i Marc ha estat que es tracta d’una cinta de ritme lent i que s’ha passat a una hora complicada i a més un divendres, el dia que tothom està més cansat. I no els hi ha agradat. Què hi farem! M’ha sabut greu, però el que és maco del cinema és la varietat de gustos i opinions, i el fet de compartir una pel.lícula i poder comentar-la amb ells ja ha estat prou regal per mi, que de vegades tendeixo, en això del cinema, a un cert aillament.

Ja en parlaré, d’aquesta història de vampirs tan peculiar en el seu moment. Però ara vull acabar de comentar el dia. Perquè la cosa s’ha posat realment divertida quan un cop dins de la sala he sentit que algú cridava el meu nom. I jo que em giro i veig a dos ex alumnes de l’any passat, el Pol i el David, cridant-me a uns metres nostres. M’apropo. Estaven exultants. Les seves cares brillaven. Em recordaven a mi fa molts anys, quan anava pel Festival al.lucinant amb tot el que veia, i fent els possibles per entrar a la sessió que fos, si podia ser pel morro. Exactament el que els dos peces aquests han estat fent: els paios s’han fabricat una acreditació de… promotors??? i amb ella han entrar per la cara a un parell de sessions, inclosa la vampírica que esmentava abans. Nada más y nada menos! La peli que tohom volia veure! I els animals han aconseguit passar! Impressionant!

No podia parar de riure, i em semblava genial. I no com a demèrit del Festival, ni molt menys. De fet, estic convençut que els han deixat passar de pura simpatia i pel morro que li han fotut al tema, sobretot desprñes que m’expliquéssin amb més detall com ho havíen aconseguit… Em sembla genial per l’entusiasme, per les ganes, per la cara i per l’expressió que feien tots dos en veure la sala i on eren, en estar al Festival. En gaudir del cinema, en definitiva. Pol, David, ja us he dit pero ara ho repetixo públicament: el vostre ex tutor i professor de castellà és el vostre fan número 1! I l’any que vé espero tornar-me a trobar amb vosaltres!

M’he deixat de comentar que abans de tot això s’ha passat Prime Time, una òpera prima d’un director espanyol força fluixeta i que abans d’ella, s’ha projectat un curt -anomenat SNIP-, que ha fet regirar l’estòmac a més d’un i de dos… Aquest Sala és un terrorista! I cada cop em fa més al pes com a director del Festival, la veritat…

Demà s’acaba el tema, nois. I ja veig a venir la meva reacció. Però de moment gaudim de les hores que falten, i afortunadament, aquest cop en bona companyia… Que duri!

 

(demà Long Weekend, Sessió sopresa i The city of Ember)

Director: Pascal Laugier

Productors: Richard Grandpierre, Simon Trottier

Productors executius: Marcel Giroux, Frederic Doniguian

Guió: Pascal Laugier

Fotografia: Nathalie Moliavko-Visotzky, Stephane Martin

Muntatge: Sébastien Prangére

Música: Alex i Willie Cortes

Disseny de producció: Jean-André Carrière

Direcció artística: Louis-René Landry

So: Philippe Mercier, Germain Boulay, Jerome Wiciak

Efectes especials (supervisió): Antonio Vidosa

Efectes especials de maquillatge: Bendit Lestang, Adrien Morot

Efectes visuals: Groupe Image Buzz

Vestuari: Claire Nadon

Intèrprets: Morjana Alaoui, Myrlène Jampanöi, Catherine Bégin, Robert Toupin, Patricia Tulasne

 

(França/Canadà, 2008)

 

http://es.youtube.com/watch?v=5dXxk4pKyZU (trailer)

 

L’Àngel Sala va dir a l’estiu, tinc entés que després de veure Martyrs a Cannes, que la cinta del Pascal Laugier era la pel.lícula més extrema que havia vist mai. De fet, fou la primera notícia que vaig tenir del Festival d’enguany i em va suposar el meu primer petit dilema de la temporada; us explico el perquè.

Fa uns anys, concretament al 92 quan s’acomplien els 25 anys de Festival de Sitges, vaig veure una cinta del Peter Greenaway que va fer que em veiés obligat a abandonar la sala amb un fort atac d’angoixa. Mai m’havia passat, una cosa així, i més tenint en compte que des de ben petit havia vist i era un absolut fan de qualsevol pel.lícula de terror i sang i fetge que us poguessiu imaginar, i per tant el fet em va agafar per sorpresa. La producció es deia The Baby of Macon, i la imatge que em va fer abandonar la projecció tenia a veure amb un nino de cera que representava un bebé al qual mutil.laven amb un ganivet de cuina. Tot molt simbòlic, però a mi em va produïr un efecte absolutament devastador, ves a saber el perquè.

Després d’això la cosa es va repetir una vegada més, però a casa. I mentre veia Henry, portrait of a serial Killer del John MacNaughton. L’escena del desmembrament d’un cadaver a una banyera va ser en aquest cas la responsable, i la sensació de pànic em va tornar a envair fins el punt que vaig haver de aturar el reproductor VHS que en aquella època utilitzava per veure cinema a casa.

No sé si heu patit algun cop un atac d’angoixa, però no és gens agradable; i és clar, no volia -ni vull- que això em tornés a passar. Per això ahir al vespre, al davant del Melià Gran Sitges, davant l’Auditori, m’ho vaig repensar força, abans d’entrar a la sala per veure Martyrs. I més quan algú que en sap força més que jo de cinema i s’hi dedica en cos i ànima em va comentar que al matí s’havien endut algú en l’ambulància que l’organització del Festival havia preparat per garantir el benestar del públic i que algú altre, al passi de premsa, havia acabat vomitant. Tot plegat encara em va inquietar més. Però aquesta mateixa persona també em va dir que l’expèriència vali la pena, i que em llencés a la piscina. I li vaig acabar fent cas.

El Pascal Laugier ha construit una història que consta de diferents trams que enganyen amb intel.ligència a l’espectador amb una realització solventíssima i que subratlla la seva capacitat -indiscutible- per inquietar i fer mal a parts iguals. Així, en un inici que et clava a la butaca assistim a la fugida d’una nena mig despullada i visiblement maltractada d’un lloc indeterminat que aparentment sembla un cau de tortures disfressat de garatge. A partir d’aquí la nena provarà de recuperar-se a una llar d’acolliment i allà rebrà les visites constants d’una mena de dona esquelètica que l’ataca i l’espanta a qualsevol moment i a qualsevol lloc on pugui trobar-se, i de la que no coneixem cap informació. L’únic element positiu que té la nena al seu voltant és l’amistad que inicia amb una altra nena, i que l’ajuda a guarir-se mínimament del malson que la persegueix des que va fugir d’aquell lloc misteriós.

Passats quinze anys, una noia irromp enmig d’un esmorzar d’una família benestant i dispara i mata a tots els seus membres amb una escopeta. És la mateixa nena, ara adulta, que demana -abans de disparar- al fill de la família si sap què van fer els seus pares. Arrel d’això tot es desenvolupa, i un infern cau sobre les notres protagonistes. Un infern en forma de dolor i desesperació com poques vegades s’havia vist a una sala de cinema.

Martyrs és una cinta que navega pel damunt de força temes, o almenys intenta fer-ho. Un d’ells és el dolor i el patiment, però aquí justificats per als inductors d’aquests com a element catalitzador i constructor d’una suposada transfiguració gairebé mística. El realitzador ens dispara amb un seguit d’imatges hiperrealistes en un últim tram de metratge de difícil digestió i fa passar a l’espectador un autèntic via crucis, un martiri veritable que segons ell ha de fer-li enfadar per aconseguir l’efecte desitjat. Tortura la protagonista dela història i ens tortura a nosaltres fent que ens trobem gairebé davant un dilema moral: continuo mirant la salvatjada o desisteixo i marxo? Qui veu Martyrs està, sense potser voler-ho, descobrint el seu propi llindar de tolerància davant la violència més explícita, davant unes imatges atronadores; unes imatges que potser no mostren tant com s’ha pogut veure a d’altres pel.lícules grandguignolesques, però que sí que les mostren des d’un tempo i un visionat continuat i sense concessions.

Deia que navega sobre temes, i el fet és que tota aquesta violència -sense entrar en si és o no justificable, un debat que considero fòra de lloc i força absurd- està matitzada aparentment per  la lectura mística que deia més amunt. I per mi hi ha un petit problema: un cert apunt pedant del realitzador que voldria allissonar-nos amb una dosi de dolor en vena de la que no poguessim escapar perquè entenguem un determinat punt de vista, primer dels personatges-botxins de la història i segon del propi Pascal Laugier, a la recerca d’una certa justificació a tanta salvatjada. Si es volia fer un filme violent i copejar-nos, produir-nos una reacció, violentar-nos, estaburnir-nos, potser no calia tant trobar el motiu que justifiqués aquest aspecte. Es fa i ja està, sense més miraments. Perquè si al final el que es vol es provocar alguna cosa -ell mateix ho ha dit- em penso que no calen explicacions de pa sucat amb oli i que desarmen un argument que fins el moment de la tortura duia l’espectador pel camins més terribles del desconeixement, del no saber perquè està passant el que està passant. Per mi, no funciona el punt místic del dolor, la recerca sectària del no creient de l’aspecte del màrtir com a testimoni del més enllà. I tot i que em sembla una cinta nascuda de la honestedat d’un director fascinat per un determinat tipus de cinema, aquesta mateixa honestedat queda tacada en aquest punt, que penso és un error comés per qui desitja fer partícip a l’espectador-d’una manera una mica avergonyida- de la fascinació per la violència a la que feia referència abans. I aquí sí que ho trobo una lectura molt típica de la nostra cultura, molt culpabilitzadora. O no és cert, senyor Laugier, que sap vosté perfectament que aquesta pel.lícula s’anirà a veure pel morbo que provoca tot el que s’ha dit d’ella?  Deixem-nos de punyetes, doncs, i parlem clar: és una cinta nascuda de l’atracció per un tipus de génere a la recerca de la màxima expressió de bufetada visual.

I en això faig referència a la culpa: cal justificar-se quan es crea una obra d’aquest tipus, titllada d’immoral? Perquè que jo sàpiga, el Pascal Laugier no ha assassinat ningú… Ha dirigit una pel.lícula i l’ha posada a l’abast de qui la vulgui veure. I sí bé és cert que el visionat d’aquest manual de la crueltat no té garanties d’arribar al públic adult, i que tothom -fins i tot menors d’edat o gent sensible- i pot arribar a tenir accés, no podem començar a parlar de censura, de no distribució, de demonització. Bàsicament perquè hauríem de començar a censurar moltíssims aspectes del nostre entorn que també atemptarien, aparentment alguns i de forma indiscuitble d’altres, contra el bon gust i la sensibilitat. O no estem envoltats de violència a qualsevol hora, qualsevol dia i a qualsevol mitjà de comunicació? 

Què hagués passat si no haguéssim pogut assistir amb llibertat al descobriment de obres artístiques de tot tipus que travessaven els llindars del que es consideraria raonable, o políticament correcte? L’art és art, i si bé podem discutir què pertany al fet artístic o que no, Martyrs té al darrera moltes virtuts, apart de la de la pura mostració de la violència. Té una primera part tremenda i terrorífica, que fa posar els péls de punta i que omple el seu guió d’unes expectatives més que correctes. Té unes interpretacions a flor de pell, creïbles i sinceres, i sobretot implicades amb el projecte. Té més capacitat per dur-te més enllà que moltes d’altres cintes que han provat de fer-nos travessar els nostres límits de tolerància i que se’ns dubte eren molt més barroeres i de menys qualitat, i sobretot, i per damunt de tot, sorgeix de la ment d’un home que ha creat alguna cosa que transmet alguna cosa. Amb més o menys encert. No cal buscar més enllà d’això, que ja tenim prou dimonis a la nostra societat. Llàstima que perdi força amb el ja comentat i amb la deixadesa alhora d’aprofondir en els personatges…

Una pel.lícula, doncs, que m’ha tornat a demostrar que el cinema encara pot crear controvèrsia, i que està viu i ben viu. Que pot sorprendre i molestar, i que quan vol és un medi molt, molt gran. I també que encara em poden clavar a una butaca i no deixar que em distanciï del que estic veient, demostrant-me que si hi ha un bon realitzador al darrera, al davant hi ha, com a mínim, una pel.lícula competent. I no vaig tenir cap atac d’angoixa malgrat que en més d’un moment de la cinta volgués abandonar. Em penso que és una pel.lícula que no tornaré a veure, malgrat no em penedeixo d’haver-la vist; però si decidiu anar-hi, tingueu molt clar què és el que aneu a veure: podríeu tenir una sorpresa desagradable.

 

 

Arribo a l’Auditori i avui toca Martyrs, l’experiència definitiva del Festival, diuen; i em dic a mi mateix que no llegeixi res, que no val la pena. Que ja estic prou influenciat per tot el que s’ha dit i he sentit. Però no m’en puc escapar i entro a l’hotel a la recerca del diari del dia. Allà hi llegeixo un article, on ve a dir que la peli del Pascal Laugier és d’un radical que fins i tot se li va fer difícil a l’Àngel Sala en el seu passi a Cannes, sobretot en el seu tram final. Collons. Tanca el diari imbècil!

Passejo per la cua. No ho tinc clar. He passat experiències desagradables en un cinema que no em ve de gust repetir. Veig un amic del meu cunyat i em diu que ha parlat amb gent que ja l’ha vista i que els hi ha agradat, però no em parla de le seva violència. Continuo caminant i l’inquietud se’m va menjant… I això que n’he vistes de tots colors, dins una sala de cinema! I des de ben criatura, cony!

Òstia… Veig una ambulància? Sí: al davant de l’Auditori hi ha plantificada una ambulància. Que ha passat res? Segueixo caminant i vaig cap a les guixetes de Teleentrada. Allà parlo amb un conegut crític de la televisió, que a més és un paio encantador. M’explica que l’ha vista pel matí. Que és terriblement morbosa. Que l’impacte i la cruesa de les seves imatges ha fet vomitar al matí a algun espectador. Que la sala durant la projecció estava en un silenci sepulcral i realment impressionant. Que hi vagi, que no m’ho pensi. Que sí, que l’ambulància l’ha posada la organització del Festival per si a algú la peli se li posa “malament”, però que de ben segur que val la pena el risc. Li contesto que ara estic encara més nerviós, i em ric. I em proposa el següent:

“tu entra a la sala. La peli dura 96 minuts, i el que penso que és el millor de tot passa a l’últim tram de la cinta, els 10 últims minuts. Si no pots aguantar, marxa de la sala, però fixa’t quan resta pels 10 minuts finals, i aleshores tornes a entrar. A la sortida si em veus m’expliques el què”.

D’acord, doncs. M’hi fico.

I aleshores entra el Pascal Laugier. I explica que Martyrs és una cinta incòmode i molt negativa, que transmet males vibracions. I que si volem li tornem a ell totes les que experimentem, que ho accepta. Que tot el que s’està produint al voltant de la cinta pot fer que la veguem “contaminats” pel llegit i escoltat, i que per tant ens deixem portar oblidant-nos de tot perquè ell ens volis fer oferir, com a espectadors, uan experiència total, nova, brutal i d’un impacte visceral.

S’apaguen els llums i abans de la pel.lícula passen un curt d’un director novell argentí, Mamá. I quan acaben els breus 5 minuts que dura, comença el missil immisericorde que és Martyrs.

En sortir moltes càmeres de la tele; les esquivo: no suporto que em filmin! Preguntes típiques, sobre la violència de la cinta. Respostes de tots colors, algunes francament irritants, la veritat. Quan surto de l’Auditori i em dirigeixo a l’exterior m’acarina un aire frecot i bo, i em sento alliberat. Ja he passat l’experiència, la muntanya russa. He estat martiritzat? Em penso que sí. Tots nosaltres. Ja en parlaré en una altre post, en tot cas…

Veig al crític (disculpa el tractament, si llegeixes això!). Em diu que què tal. Li dic que bufff.. que tela marinera. Que l’he aguantada i que no m’he mort. I que és una cinta com a mínim curiosa i que encara he de païr. El deixo gaudir del seu sopar, fa cara d’agobiat. Em relaxo prenent el disseté café del dia. I penso molt en el que acabo de veure. Molt. I mentre ho faig escolto el que de ben segur el director no vloia escoltar: un xaval amb una samarreta de la Matanza de Texas li diu a un altre que “lo mejor ha sido cuando cogen a la tía y la bajan a…… (bla bla bla) y le hacen… (bla bla bla)”. Aquest és el vertader perill d’aquesta pel.lícula. Perquè escolteu, només és una pel.lícula, no un crim. No una peli qualsevol, però és el que és ni més ni menys. I potser més d’un hauria de recordar-ho. 

I evidentment, el que ve ara està molt desvirtuat. Blindness, del Meirelles, basada en una obra del Saramago, i que tenia moltes ganes de veure es converteix en una pel.líucla “a posteriori” de l’impacte de la producció francesa, que m’ha deixat en estat de xoc. Provo d’allunyar-m’hi i em centro en la cinta que ara es projecta. Quan ho faig veig quelcom que serà un éxit de taquilla… què us hi jugueu?. Quan surto del cinema i em dirigeixo al cotxe són les 00:00 tocades. Per primer cop des que sóc al festival miro enrere, cap a la foscor, quan vaig a cercar el cotxe. Somric: feia temps que una pel.lícula no em provocava tant… hi torno a sentir-me criatura.

I cap a les costes. I d’allà a casa. I demà, el vertader martiri: el despertador. Puta realitat… que algú s’encarregui d’ella, sisplau!

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